Me aterra el devenir del tiempo, como el arroyo que seca día a día la vitalidad de una laguna.
Continuo, sin cesar, sin opción a detenerlo.
No importa si avanzas, retrocedes o te detienes.
El tiempo permanece inmutable, destruyéndolo todo a su paso, sin nada que pueda destruirlo a él.
Viernes 13 de marzo de 2026